Cómo limpiar zapatos de ante

Los zapatos de ante son un modelo muy demandado por los hombres debido a su diseño y calidad general. El precio de estos resulta una gran inversión por la comodidad y el tiempo que duran, por lo que su respectivo mantenimiento es muy importante.

La limpieza de los zapatos de ante

La limpieza de los zapatos de ante

Los zapatos de ante son ideales para utilizarse en el día a día para salir a pasear y a su vez, resultan elegantes hasta para concurrir a un trabajo o evento, por lo que se puede decir que estos zapatos son multiuso, además de ser fáciles de adaptarse al momento.

No obstante, su limpieza es esencial para conservarlos como tal y que no pierdan esa elegancia que tanto los caracteriza. Es por eso que si eres un fanático o un simple individuo al que le gusta llevar puestos estos zapatos, tienes que aprender a limpiarlos.

El ante posee muchos beneficios, pero también es un material algo difícil para quitar la suciedad y las manchas que se van acumulando con el paso de los días. Al mismo tiempo necesitan cuidados especiales para que no se deterioren o se echen a perder.

La primera indicación pertinente para mantener limpios e intactos los zapatos del denominado nobuk, corresponde únicamente a quienes se toman el tiempo del cuidado de estos una vez al día y después de ser utilizados incluso para caminar distancias cortas.

Se trata de pasar suavemente una toalla o trapo húmedo bien escurrido y que contenga un poco de agua y de jabón. Después de asegurarte dicha preparación frótalo sobre los zapatos pero sin realizar mucha fuerza o presión para no arruinar el material ni quebrar alguna parte.

La segunda consiste en elegir un producto especializado para manchas que sean leves y poco notorias. Luego refuérzalo con un cepillo más sofisticado.

Este método es el más sencillo para ponerlo en práctica en tus zapatos sin la obligación de pagarle a un especialista que, dicho sea de paso, es recomendable que lo hagas una vez cada tanto, sobre todo si le das a tus zapatos un uso intensivo.

Cabe destacar que un producto en seco para manchas y un cepillo permiten limpiar no solo los zapatos, sino otras prendas de ropa y partes de tu casa que no requieran de un balde con detergente y demás productos como el anti grasa.

En tanto si tus zapatos padecen una suciedad mayor (ya sea por algo que pisaste/te salpicó o porque no los lavas hace bastante) puedes mezclar una pequeña dosis de amoníaco (o algo muy similar) con agua y frotarlos con un cepillo de forma cuidadosa.

Es que no sirve de nada quitar la suciedad y hasta darle brillo a los zapatos de ante sí, a cambio de eso, se verán más desgastados y evidenciando que el tiempo de uso que les queda es cada vez menor.

Es muy importante que sepas que cualquiera que sea el método que utilices para limpiarlos, tienes que poner tus zapatos en un lugar fresco y donde no le dé de lleno el sol durante ocho o nueve horas antes de volver a utilizarlos.

Esto se debe a que el material de ante es muy sensible al calor, por lo que colocarlos debajo de un sol radiante, de una estufa o cerca del horno hará que sequen más rápido pero el tiempo de vida de los mismos se verá drásticamente reducido.

De todos modos, cuando detectes una pequeña en tus zapatos, límpialos lo más rápido posible dado que, aunque resulte difícil de creer, una misma mancha es más sencilla de quitar a las 10 horas de haberse originado que cuatro días más tarde.

Este material es muy sensible a la filtración de manchas, a la decoloración y a los golpes, entre otras cosas.

Es por eso que bajo ningún concepto puedes caminar con este tipo de zapatos en terrenos mojados, inundados o con barro,  ya que hasta su suela se verá afectada y esta hará que te resbales fácilmente con el agua.

Y si las manchas son de por sí complejas y pegajosas, una posible solución es aplicar un paso previo a cualquiera de los mencionados: pon una dosis de tónico o agua con gas en un trapo de algodón para humedecer las manchas y después frota sobre estas.

La historia del ante

La historia del ante

Respecto a su historia, el ante es un tipo de material que proviene de la parte interna de la piel de algunos animales como el cordero, la cabra y el cerdo. Es por ello que muchos individuos se oponen a su fabricación en la ropa.

Hace muchos años el ante era empleado para fabricar guantes de mujer ya que, fiel al estilo de este tipo de piel, resultaban muy cómodos y abrigados para las manos. El éxito mostrado permitió que se aprovechase este material para la fabricación de zapatos.

El color de los zapatos de ante es por lo general de color marrón. Contiene diferentes tonalidades y pese a su difícil mantenimiento y limpieza, los hombres los eligen por su comodidad y confort general, cuyos resultados cumplen y hasta superan sus expectativas.

 

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